26 oct. 2013

Hell of a christmas


La sombra de Die Hard es alargada. Sus ramificaciones llegan hasta nuestros días, pese a que ya se ha perdido el genuino arte de las películas de acción con un protagonista que lleva una camisa interior sucia, los pies sangrando, se mete en conductos de ventilación con un mechero, todo ello sin perder su humor (negro) y su cinismo.

En una película como Last Action Hero la referencia es obvia. Curioso resulta, también, la premonición: en Jingle all the way, Schwarzenegger pasará unas navidades bien loquers en pos de un juguete para su hijo. La frase también funciona como resumen del mercado hollywoodiense. La película en cuestión sale en plena epoca estival, entre grandes blockbusters (de hecho, el gran fracaso de Last Action Hero se debe a una fecha de estreno que coincidió con Jurassic Park), pero hace referencia al momento familiar por antonomasia: la navidad.

Las películas navideñas son un genero en sí mismas, desde It's a wonderful life hasta Home Alone. Debido a que esta escena es la parte final de Jack Slater III, la frase no sirve para avanzar la trama, sino para mostrarnos una coyuntura comercial: estamos ante una película grande, que sale en una fecha señalada porque lo peta, porque es parte de una saga. Porque aun no ha llegado Die Hard: With a vengeance para mostrarnos que es posible hacer una película de acción que no sea en plena Navidad. Incluso Lethal Weapon termina con una gran cena navideña.

Y no sé por qué, me recuerda a esto:


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